Los ojos fijos, sin moverme y un sudor frío recorriendo mi frente: ¡el proyecto que estaba haciendo ha muerto! Ha desaparecido de mi ordenador, ¡pero si no lo he borrado! Maldita papelera de reciclaje... tengo la manía de vaciarla cada dos por tres sin mirar, ¡arrrrhg! Bueno, voy a pegarme unos cuantos cabezazo contra la pared. ¡¡¡Me kagun la ****!!! Menos mal que queda algo de él: La instalación de...