¡Saludos! La vez pasada mientras escribía me salió un cartelito en el Skype de una tal Rocío y la cosa se quedó en suspenso porque no la conocía. ¡Bueno! Ya la conozco y tal... [silencio]. Nada que rompa muros, la verdad (qué condenao soy). A todo esto, el verano no le ha sentado nada bien al servidor... sí, hombre, ese ordenador que tengo todo el día encendido y gracias al cual se leen mis páginas...